Como ya sabemos, una de las lesiones más habituales en accidentes de tráfico es el conocido como o esguince cervical. Es una lesión que afecta a las vértebras de la zona cervical del cuerpo cuando dos coches colisionan, lo que provoca que la cabeza pierda el control al moverse, y cuesta demostrar un latigazo cervical.

Es una de las causas de mayor número de reclamaciones en las compañías de seguros, y, debido a que en el pasado se ha tenido que indemnizar a muchas personas.

En el año 2015 las compañías de seguros exigieron una reforma en la normativa por la cual el baremo de indemnizaciones por lesiones en accidentes de tráfico se ha visto modificado considerablemente.

Esta reforma obliga desde entonces, a los accidentados a demostrar a través de diferentes pruebas (en ocasiones difíciles de demostrar) haber sufrido un latigazo cervical como consecuencia del accidente sufrido.

¿Pero, cómo demostrar un latigazo cervical por accidente?

A partir de esta nueva normativa, el conductor queda un poco más indefenso en caso de accidente, ya que tiene que demostrar que lo ha sufrido a consecuencia de ello, y para ello tiene que cumplir varios requisitos.

Obtener informe médico

Tiene que obtener un informe del médico de urgencias en las 72 horas siguientes como máximo a sufrir el accidente en el que se recoja los síntomas que presentaba y las consecuencias que le ha generado.

Disponer de pruebas contundentes

Además, el conductor accidentado tiene que ofrecer a la compañia de seguros pruebas evidentes de que el latigazo cervical que ha sufrido ha sido consecuencia del accidente.

Demostrar daños materiales

Los daños en el coche deben ser lo bastante graves como para justificar la reclamación o indemnización del conductor por el esguince cervical. Ya no tiene validez un simple golpecito en la parte trasera del vehículo.

Pruebas para demostrar un latigazo cervical

La mejor prueba para demostrar un latigazo cervical

Ante esta necesidad, desde el año 2016 se lleva a cabo una prueba médica para demostrar el latigazo cervical, siendo uno de los primeros centros médicos en implantarla el Hospital La Luz de Madrid.

Aliografía: la prueba médica definitiva

La prueba se llama Algiografía, y consiste en analizar la movilidad real del raquis cervical de la persona que sufre el accidente. Esto facilita mucho evaluar a los facultativos si el movimiento del cuello es normal o sufre alguna anomalía, sin depender de lo mucho o poco que afirme el paciente que le duele.

Mediante esta prueba, se puede comprobar la presencia de lesiones y traumas menores en la parte cervical del cuerpo, y permite averiguar si las lesiones que se documentan para la reclamación al seguro son realmente producidas por el accidente sufrido o bien, si por el contrario, son fingidas por el conductor.

Si has tenido un latigazo cervical y como consecuencia de ello sufres secuelas sabemos como ayudarte con total garantía. Además, te informamos que tienes derecho a reclamar una indemnización por accidente.

Valoraciones